La ciudad de la La Plana atraviesa unos días grises y se ha vestido con un maillot negro de luto, tras conocerse en las últimas horas, la triste e impactante noticia de la muerte de un ciclista de 52 años, que incluso haciendo las cosas bien, y circulando por donde correspondía, fue atropellado por una hormigonera.
Su nombre era Antonio González Sáez (QEPD) y en el ambiente deportivo era más conocido como «El Juez Dredd», incluso en su cuenta de STRAVA, a su nombre le seguía la leyenda «Yo soy la ley»
Como director de este espacio que fomenta el movimiento a través de la generación de contenidos, no quiero ser ajeno a lo sucedido y dejar de opinar al respecto, y más aún, sabiendo que la mejor herramienta ante todo, es educación y prevención, y eso es cien por ciento comunicación.

He tenido la oportunidad de pedalear en muchos países como Argentina, Chile, EEUU, Suiza, Italia, Francia y Alemania, por nombrar sólo algunos, y asesorar a gobiernos en la implementación de ciclovías y en la creatividad para su comunicación. Por lo que insisto, con conocimiento de causa, que una armoniosa y segura convivencia entre coches y bicicletas en una ciudad es posible, y sólo se requiere educación vial.
Castellón, me animo a decir, que es un lugar perfecto para el uso de la bici tanto urbana como deportiva. Es una ciudad sin grandes pendientes, con muy buena señalización, con carriles bici y ciclo calles que la conectan con los municipios y pueblos aledaños, y con un servicio de bicicletas públicas que funciona muy bien (BiciCast) A esto también podemos sumarle desde la visión deportiva, rutas en buen estado, hermosos puertos de montaña para ciclistas escaladores y muchísimos senderos para la práctica del MTB, sin contar con un altísimo número de deportistas, asociaciones, y grupos de ciclistas.
Actualmente el Patronato Provincial de Turismo, ha lanzado Castellón Cycling; una propuesta para impulsar el cicloturismo en la provincia, y se han visto grandes vallas publicitarias con dicha promoción. Con esto se busca impulsar una oferta específica fuera de la temporalidad de verano, crear redes de trabajo entre lo público y privado, y fomentar el destino en todas las épocas del año. Es sin dudas una gran iniciativa que aún espera sacar a la luz resultados y acciones concretas.

Con todo lo expuesto hasta acá, Castellón de la Plana, parecería ser un lugar soñado para todo el que quiera moverse sustentablemente o practicar el deporte sobre ruedas, pero hay un gran problema todavía, y digo todavía porque tengo la esperanza de que se trabaje en ello de cara al futuro. Ese gran inconveniente radica en la cultura social, la falta de educación de los conductores con respecto a los ciclistas y las escasas o nulas acciones de educación vial y comunicación para educar, respetar y fomentar el ciclismo.
Un día una persona en Castellón me dijo que ir en bici era de pueblo y automáticamente recordé la cantidad de veces que he pedaleado en Basilea que tiene la misma población que Castellón y en donde todo el mundo va al trabajo, a llevar a los niños al cole o a hacer sus actividades en bicicleta.

La realidad es que una gran mayoría de conductores en Castellón conducen fatal, no frenan al llegar a la gran cantidad de rotondas que hay en la ciudad, no respetan los cruces peatonales y si un ciclista o un corredor se salva de ser atropellado en un cruce, con suerte le levantan la mano como diciendo: «perdón, no te vi»
He estado a centímetros de ser atropellado en más de una decena de veces, tanto entrenando en la bici, como circulando al trabajo o paseando con mis hijos, y cada vez que esto me sucede no sólo me molesto, sino que he intentado ofrecer mi ayuda profesional al Gobierno y las respuestas han sido: tenemos la agenda completa.
La comunidad ciclista local, como no puede ser de otra manera, está conmocionada con el suceso y las condolencias y opinioes surgen en todos los grupos de Whatsapp. Marc Montoliu, de la grupeta CBR no quiso estar ajeno a esta nota y me comentó que su hermana hace unos días atrás, también casi fue atropellada y la diferencia con el fallecido sólo fue una cuestión de tiempo, horas, y suerte. Y a modo de te reflexión creativa ha compartido el siguiente texto:
Mi hermana ha muerto: Ha salido de casa y lo último que he escuchado ha sido un «Adeeeeu!» y el trinquete de la rueda. Ha bajado a la calle y se ha incorporado al carril bici de las rondas. Quizá iba rápido, quizá no vio el ceda, quizá debió girar, quizá no tenía preferencia. Quizá un descuido, un segundo, parpadeó cuando no debía. Quizá fue él, quizá fue ella. Él esta llorando y ella esta muerta.Escucho la puerta de casa, todo ha quedado en un susto, una mala experiencia. Quizá hoy no es la mia, quizá sea la tuya.
Espero y esperamos que este mal trago no quede en sólo un sucedo y que se tomen medidas al respecto para que montar una bicicleta por elección sustentable, económica, deportiva o la que sea, resulte una opción segura para todos.
