Tocate, hace bien

Tocate, hace bien

Un informe revela cómo el encierro nos ayudó a conocer más nuestros cuerpos y los beneficios que logramos de la autoexploración.

Desde hace más de un año vivimos con el menor contacto humano posible y en aislamiento social y preventivo. Cancelamos citas por miedo a un posible contagio, aprendimos a navegar por nuevos portales porno, descargamos aplicaciones para, al menos, hablar con alguien dentro del universo virtual, debatimos con amigas y amigos sobre el sexo a la distancia, y por supuesto, nos preguntamos sobre la masturbación. ¿Invertimos más tiempo en el autoconocimiento estando en soledad? ¿Buscamos nuevos caminos de explotación estando en pareja?

Evidentemente la masturbación, como espacio de autoconocimiento, ha sido uno de los temas en esta cuarentena. El encuentro con nosotros mismos y el hecho de permitirnos ahondar en algunos pensamientos nos ha servido para redescubrir rincones de nuestros cuerpos y en ellos habitar el placer. Gracias al aislamiento y a nuestra imaginación hemos escuchado cómo nuestra mente es capaz de viajar a miles de kilómetros hasta encontrar una fantasía imposible de reproducir, pero que nos genera calentura. Esto nos sirve para concretar el deseo de tocarnos y así liberar tensiones, ya sea en soledad o en compañía.

Cómo aprendimos a masturbarnos

Según Francesca Gnecchi, periodista diplomada en sexualidad y directora de Erotique Pink, “las personas empiezan a conocer sus genitales desde pequeñas, prácticamente desde que comenzamos a tomar objetos con la mano. Es decir, el momento de autoexploración de nuestro cuerpo llega temprano y la seguimos buscando a medida que tenemos sensaciones placenteras. A veces comienza con las manos, con una almohada, con un peluche, aunque todavía no sepamos que se trata de un acto que debemos hacer en el ámbito privado. ¿Nunca viste a un padre o una madre llamando la atención de un niño por tocarse en público? Bueno, está bien aclararles que deben hacerlo en privado, pero está mal decirles que nunca más lo hagan porque es una forma de autoconocimiento necesaria”, explica.

En mi caso, esta curiosidad prosperó durante años. Hasta que en mi adolescencia aprendí que ese acto se llama masturbación, que nos da placer y que con esto podemos llegar o no a un orgasmo.

“Honestamente no sé cuando empecé a tocarme. Si me acuerdo de moverme mucho al borde de la silla cuando era chica, de cruzar mis piernas y hacer presión cuando estaba en el autobús mientras sentía la vibración del movimiento. Luego, más en concreto, creo que fue después de los 20, cuando empecé a fantasear con algunas situaciones que me llevaron a masturbarme. Ahora en la pandemia ya he experimentado mil formas diferentes de encontrar el placer”. Mariana de 36 años.

Masturbación en pandemia ¿Somos capaces de entender los beneficios?

Durante el 2020 en Argentina el ministerio de Salud de la Nación recomendó apelar a diferentes prácticas con el fin de evitar encuentros íntimos con personas con las que no convivimos durante el aislamiento. Una de ellas fue el sexo virtual y otra fue la autosatisfacción. Por otro lado, también el departamento de Salud de Nueva York publicó un memorando sexual donde habla sobre el disfrute del sexo y la masturbación como forma segura de mantener activos sexualmente a los residentes de la ciudad.

Con el fin de conocer las tendencias en cuanto a la sexualidad y el contexto actual, Erotique Pink con la colaboración de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH) elaboraron una encuesta para estudiar los comportamientos de las y los argentinos en relación a la sexualidad. Según en el informe, el 98% de las personas encuestadas en este país se masturba con frecuencia, el 80% dice que la práctica de la masturbación le brinda mayor conocimiento sobre su cuerpo, aunque el 85% cuenta que nunca se le enseñó esto.

Desde que comenzó el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) el 60% de las personas encuestadas observó cambios: el 40% percibió mayor deseo y como consecuencia aumentó la frecuencia en el acto de masturbarse y un 20% percibió una falta de deseo y por ende disminuyeron sus ganas de hacerlo.

Hablamos con Francesca Gnecchi sobre este informe y nos explicó cuáles son los beneficios de la masturbación.

 

¿Sigue siendo un tema tabú la masturbación en las mujeres?

Francesca Gnecchi: Considero que sigue siendo un tema tabú para muchas mujeres dependiendo de la cultura o la educación de donde provengan. Para los hombres el tema está más naturalizado. A las mujeres, en general, nos enseñaron que la masturbación es un pecado, que está mal y aparte nos prohibieron el placer sexual. Entonces hay un doble tabú, si pensamos que el placer sexual está prohibido la masturbación se anula. ll

¿Qué le aconsejarías a una persona que nunca se animó a masturbarse?

Primero es importante no presionarte, hay que hacerlo cuando uno quiere realmente. Luego entender que no es algo malo. Después, buscar un lugar donde estemos solas y tranquilas. Si vamos a estar en un sitio pensando en que va a entrar alguien es más complejo. Y luego empezar a buscar recursos que a nosotras nos eroticen, una película, un libro erótico, una fantasía que tengamos, encontrar con el tacto otras zonas erógenas más allá de los genitales. Cuando llega el momento de la excitación ir de a poco a las zonas de los genitales y si una persona no se anima a tocarlos con las manos puede recurrir a un juguete y experimentar desde ese lugar.

A veces recomiendo ponernos frente al espejo, observar nuestros genitales y luego animarnos a tocarlos. Muchas veces las dificultades para llegar al orgasmo puede estar relacionada con la falta de conocimiento. Es interesante conocer cuáles son las partes que integran nuestro cuerpo, conocer qué nos genera placer. A veces tenemos encuentros con otras personas sin saber qué nos gusta y es necesario entenderlo para poder comunicarlo.

¿Cómo surgió el informe que hicieron sobre la masturbación en pandemia? 

La idea surge con el propósito de difundir la masturbación y los beneficios que tiene. Encuestamos a más de mil personas y eso nos dio una base para saber dónde estamos y sobre qué se está hablando. El informe surge de Erotik Pink en colaboración con la Asociación Argentina de Sexualidad Humana, en conjunto nos pareció un buen momento hacerlo debido al contexto y a la difusión de los temas en relación con la sexualidad. Hay personas que no se autoestimulaban, pero al quedar solas durante tanto tiempo empezaron a incorporarlo, y a partir de ahí consideraron que no es necesario tener un encuentro con otro para vivir una sexualidad plena.

¿A quienes consultaron? ¿Estas personas consideraron la masturbación como un tema tabú?

Hablamos con mil personas en total. El 90% fueron personas con vulva y el 10% fueron personas con pene, todas mayores de 18 años que viven en Argentina. Abrimos el espectro de edades porque nos interesaban las vivencias de las personas mayores de 50. Ellas son las que suelen venir de una educación más tradicional, sin embargo empezaron a comprar juguetes, a hacer más consultas, a evaluar tener una sexualidad desde otro lugar que no sea únicamente estando en pareja.

Aunque la masturbación siga siendo un tema tabú en este caso un 60% de los encuestados contó su experiencia libremente mientras que un 40% prefiere conservar su privacidad por vergüenza o por considerarlo tabú.

Basándonos en los resultados, ¿cuáles son las razones por las cuales aumentaron o disminuyeron nuestras ganas de masturbarnos durante el confinamiento?

En líneas generales las razones se basan en la imposibilidad de tener un encuentro con otra persona. Eso derivó a que las personas que están solas pasaron a tener más intimidad y más tiempo para el autoconocimiento. Por el otro lado, las personas que se encerraron con sus parejas les afectó el deseo y la dinámica de las relaciones sexuales. Si uno de los dos está estresado, angustiado, con problemas familiares o laborales, claramente repercute en el rendimiento sexual. En este caso, se vio como en las parejas uno tenía el lívido super alto en alguna etapa de la cuarentena y el otro no, entonces iban por el camino del autoplacer.

¿Cuáles son los beneficios de masturbarse?

Son muchos, por un lado conocer nuestro cuerpo, cómo funciona, poder verlo. Más que nada las personas con vulva, ya que las personas con pene y testículos tienen todo más a la vista. Luego, siempre es interesante conocernos a través de la estimulación, por ejemplo, así cómo los varones con pene tienen erecciones, también las mujeres con vulva tenemos una erección en el clítoris, cambia el tamaño y el color. También aprendemos a detectar nuestros tiempos de lubricación, ya que muchas veces los apuramos, y no siempre hay que salir corriendo a buscar un lubricante, sino que a veces es un proceso que lleva unos minutos.

Por el otro lado es importante saber cuáles son nuestras zonas de placer. Cuando hablo de masturbación literalmente la relaciono con los genitales, pero si exploramos un poco más y buscamos qué otras zonas nos dan placer en nuestro cuerpo está buenísimo. Tener información sobre nuestro cuerpo nos hace sentirnos mucho mejor.

Luego, si a partir de la masturbación llegamos al orgasmo, entendemos que eso genera un alivio, nos relaja, nos puede ayudar con los dolores menstruales y libera tensiones. Por último, muchos sexólogos y sexólogas hablan sobre los beneficios de la masturbación para ayudar a disfunciones sexuales. Así que digamos que son muchos, por eso la conexión con nuestro cuerpo es fundamental.

Nota: VICE.

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