Slow fashion y el cambio de moda al consumo responsable

Slow fashion y el cambio de moda al consumo responsable

Estamos atravesando tiempos difíciles, donde miles de rubros se han visto afectados por la situación epidemiológica actual, de la cual la moda y el diseño no han quedado exentos.

La industria de la moda ha tenido que poner en pausa gran parte de su producción y también cientos de compañías de todo el mundo se vieron obligadas a cerrar sus puertas de manera definitiva. A su vez, esta pausa en contexto de confinamiento e incertidumbre, nos deja un espacio en blanco para reflexionar sobre la manera en la que funcionamos con respecto al consumo excesivo e innecesario. ¿Has pensado cuánta basura tenés en ropa?

Acostumbrados a comprar por temporadas y de manera inconsciente, invertimos demasiado dinero en indumentaria de bajo costo producida en masa. Por lo general, esas prendas son confeccionadas en talleres clandestinos que no dan a basto y explotan a sus empleados, de todas las edades, para cumplir con la demanda de consumo.

Este modelo enviciado nos deja un nuevo camino abierto para optar por un verdadero cambio.

El “slow fashion” viene sonando hace años pero todavía no ha llegado para quedarse y es ahí donde debemos poner el foco. Esta corriente apuesta a consumir de una manera mucho más consciente, invirtiendo en productos, tal vez más costosos, pero de calidad. Los productos de bajo costo, producidos en masa, tienen una corta vida útil, lo cual los convierte en “desechable” y poco amigable con el medio ambiente.

Además, como bien se conoce, la industria textil es actualmente una de las más contaminantes del planeta y este nuevo pensamiento puede ayudar a revertirlo, para hacer de la moda una industria más ética y sustentable.

Realizar compras con una visión atemporal y a largo plazo, eligiendo prendas artesanales, textiles biodegradables, apostar a empresas locales y reutilizar o personalizar indumentaria que ya tenemos, puede ser el primer paso para instaurar esta corriente del consumo. Este es el inicio para lograr un verdadero cambio a través del tiempo, dando espacio a poder consumir moda consciente y generando un vínculo más cercano entre el comprador, el producto y el diseñador.

Mayra Ballesteros

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