Publicitarias org es una comunidad de mujeres que trabajan en publicidad, marketing, diseño y comunicación, buscando promover la diversidad.

A través de sus actividades, no solo incentivan la participación y el liderazgo femenino, sino también la perspectiva de género.

Trabajando de manera independiente, mediante su blog, newsletter, contenido en redes, workshops, mentorships y acciones concretas, crean espacios donde profesionales y estudiantes puedan encontrar inspiración, contención y capacitación. 

La primera comunidad de publicitarias argentinas hoy tiene presencia en toda Latinoamérica bajo la premisa de informar y educar sobre la influencia que tiene la comunicación en las desigualdades de género y el compromiso que esto implica.

Así es que, el viernes pasado, en el marco del día de la publicidad, Publicitarias org junto a #MEP (Mujeres en Publicidad) lanzaron un cuestionario anónimo y confidencial, con el objetivo de relevar  situaciones de discriminación, acoso y violencia en empresas de la industria publicitaria y afines.

La encuesta está destinada a todas las personas que trabajen de manera interna o externa en agencias creativas, de medios, de prensa, de branding, digitales, de diseño, productoras y anunciantes. Con el diagnóstico de la misma, se espera poder visibilizar la problemática y generar herramientas que permitan llegar al objetivo: practicas laborales libres de violencia de género.

Considerar que la diferencia en las oportunidades e ingresos entre hombres y mujeres se debe solo a un aspecto sería un error, ya que múltiples estudios se dedicaron a estudiar el origen de este tema.

Una de las últimas investigaciones alrededor de la industria publicitaria fue realizada por Comunicación para la igualdad y Fundeps, basándose en anteriores indicadores de la UNESCO. La organización investigó lo que sucede tanto en agencias como en los sindicatos, las asociaciones profesionales, escuelas y universidades, con el fin de conocer la estructura laboral y las políticas de género aplicadas.

Los resultados fueron preocupantes: la mitad de quienes trabajan en agencias son mujeres (49,5 %), pero a medida que desarrollan la carrera su participación se reduce drásticamente. Sólo el 23% llega a ocupar cargos gerenciales y únicamente el 4% logra ser dueña de una agencia.

No podemos negar que estos resultados evidencian la existencia del llamado techo de cristal , metáfora que hace referencia a barreras invisibles que encuentran las mujeres a la hora de abrirse paso en su carrera profesional e ir progresando hacia puestos de mayor responsabilidad. Estas barreras, que a menudo no son de cristal sino más bien de hormigón, no desaparecen por sí solas.

Y por si techo de cristal fueran poco, las mujeres deben lidiar con una cultura laboral fuertemente machista en la práctica cotidiana. Desde micromachismos permanentes como que se les asignen tareas sólo por ser mujeres hasta recibir comentarios sexistas y acoso, laboral y sexual. 

Otra encuesta del 2018 por parte de Publicitarias, reveló la normalización de los abusos laborales e insinuaciones sexuales por parte de compañeros y superiores. Un 56,5% aseguró haber sufrido algún tipo de situación abusiva durante su trabajo.

“ Las cosas no avanzan tan rápido como muchas veces se cree. De cara al 2020 , necesitamos identificar cuales son las necesidades, problemáticas y desafíos de hoy”, destacó Melanie Tobal, Directora general de publicitarias.org en referencia a el cuestionario.

Desde #MEP, la líder del proyecto, Paola Ramírez Barahona, destacó “Cuando lleguemos a la última etapa del proyecto esperamos poder incidir en las áreas de recursos humanos de las agencias, en las posiciones de toma de decisión, en capacitaciones y en todo lo que implique sensibilizar sobre la problemática de la violencia laboral de género”.

A pesar de que feminismo ya no es mala palabra en las agencias de publicidad, es mucho el trabajo que queda por hacer. Será de vital importancia conocer los resultados obtenidos de la actual encuesta y a partir de ellos seguir generando herramientas que permitan derribar tanto aquellos tradicionales parámetros como también aquel techo de cristal, sólo así será posible un mundo publicitario más justo e igualitario.