Nevermind: 29 años sumergido en la memoria mundial

Nevermind: 29 años sumergido en la memoria mundial

Nevermind como término, palabra, insignia, como falla gramatical y como una mejor idea para llamar a un disco en vez de ser nombrado Sheep: “Because you want to not, because everyone else is” como rezaba un críptico en el diario de Kurt Cobain. A principios de los 90 parte del mundo era en efecto borregos del rey del pop que vería mancillado su legado en las listas de popularidad con la llegada del segundo disco de Nirvana y su primer tema como causa y efecto de una generación, “Smells Like Teen Spirit” y esas 4 quintas que tiempo después muchos de aquellos que adquirían una guitarra Fender intentarían tocar fueron la rebelión necesaria, abrir el baúl de la furia, de la mugre santificada, la inmundicia generadora de ganancias.

Ya había pasado tiempo desde aquella primera reunión de la banda con Butch Vig en su estudio en Wisconsin, los abruptos cambios de humor de Kurt son tal vez reflejo de la cadencia musical de cada tema: sentado y silente en un rincón como en “Something in the Way”, harto, ansioso y manoteando eufórico como en “Breed”, “Stay Away” y “Territorial Pissings”, consciente de su alteza en “Come as You Are”, “In Bloom” desarrollando la inventiva y dejándose llevar por la guía del productor: “esto lo hacía John Lennon”, refería Butch ante la negativa de Kurt a doblar su voz en las sesiones de grabación. Y mientras Dave Grohl golpeaba la misma tarola usada en el disco Gish de The Smashing Pumpkins y se establecía al fin como baterista definitivo de la banda, Krist Novoselic usaba sus dotes en el bajo y de simpático mediador para mantener el equilibrio creativo.

En la pureza lírica residen las experiencias y sentir de Cobain al respecto de la amistad, el abandono, amoríos sin futuro y su reiterada obsesión con las enfermedades y la anatomía, la primera idea para la portada del disco era una vagina en plena labor de parto, imagen obviamente desechada por la disquera y sustituida por ese bebé acuático que es difícil sacar de la mente.

El bebé de la legendaria portada creció

El bebé de la legendaria portada creció

Fue desde su lanzamiento cuando entendimos que Nevermind sería parte fundamental del inconsciente colectivo, porque esperábamos horas hasta que MTV pasara sus videos, porque existen parodias, discos completos de covers y hasta club remixes, porque el logo de la banda son tatuajes, adorna re ediciones de lujo y blusas de nuevas generaciones que nunca los han escuchado, pero aquellos que lo han hecho han aprendido una lección: en la miseria también hay inventiva, en el barro donde nos revolcamos también crecen las flores.

Nirvana debe todo al Nevermind, muchos debemos demasiado a todo su legado musical y no solo por mencionar qué tan valioso nos parezca, sino que a pesar del tiempo la gente seguirá hablando y tocando este disco, en cualquier formato que hayamos adquirido en el pasado y de cualquier forma novedosa que aparezca en el futuro.

Nota: Indi Rock

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