La vida de los niños meme

La vida de los niños meme

Todos nos tomamos fotos graciosas o fuimos víctimas de algún flash que nos tomó por sorpresa alguna vez. Algunos, un día, se toparon con la noticia de que esa desgraciada imagen, esa que no debió existir, se volvió un meme, un chiste viral que circulaba por toda la internet.

Tal vez, para algunos, ser un meme es casi un sueño. Gozar de fama instantánea y ser reconocidos en la calle. No hay forma más fácil, económica y menos sacrificada para volverse viral que convertirse en un meme. De hecho, algunos de los más infames “niños meme”, fueron populares a muy corta edad y hoy usan ese distintivo cartel que dice “HOLA, YO SOY EL/LA DEL MEME” para potenciar su alcance en lo digital.

Puedo nombrar a muchos niños meme:

Zoe Roth, la niña incendiaria.

Esta niña somos todos. Es la maldad personalizada junto a su obra maestra. Yo cerré mi presentación de tesis incluso usando ese meme amenazando a cualquier profesor que se atreviera a hacerme alguna consulta.
La realidad es que Zoe es hija de un fotógrafo, que se encontraba junto a su padre mientras fotografiaba un incendio controlado en una demostración de bomberos. Hoy, Zoe tiene 19 años y más de 13 mil seguidores en su cuenta de Instagram.

En la imagen se puede ver a Zoe con una mirada malvada, que fue interpretada por los usuarios como si ella hubiese comenzado el incendio.

Chloe, la niña confundida.

Viralizada por su curiosa expresión mientras su mamá le contaba que iba a irse de viaje a Disney. Su cara distintiva le valió más de medio millón de seguidores a sus 7 años de edad, preocupante nivel de exposición para una menor.

En el video que se hizo viral, la madre le cuenta a sus dos hijas, Chloe y Lily, que en vez de ir a la escuela irán de viaje a Disneylandia.

Podría seguir, pero voy a detenerme en mi caso favorito: Sammy Grinder.

Sammy tiene una historia genial. Mejor conocido como success kid, se convertió en el bebé más famoso de toda la internet en 2008 con tan solo 11 meses de vida. Historia corta: junto a su familia, el niño disfrutaba unas vacaciones en la playa, se llevó un puñado de arena a la boca, su mamá fotografió el momento justo, lo compartió y HE AQUÍ SUCCESS KID.
En un documental corto llamado “I Accidentally Became A Meme: Success Kid”, su familia cuenta la travesía de tener un bebé meme. Su mamá lo posteo sin la menor idea de lo que iba a pasar y dentro de poco se encontró con algunas imágenes de su hijo con alguna edición o un texto que planteaba una situación graciosa, como un niño con un castillo de arena destruido atrás y su hijo festejando adelante. Aproximadamente al año, ya era viral y tenía su característico fondo azul y leyendas positivas relacionadas al éxito. Esto generó esperanzas en sus padres, ya que la llegada al mundo de Sammy fue trágica durante sus primeras horas de vida y realmente fue una historia de éxito. Así, Success Kid se volvió la cara de varios periódicos, anuncios gigantes, campañas de internet, estaba en todos lados.
Si bien Sam intentó seguir su vida alejada del fenómeno en el que se había convertido, una tragedia familiar lo llevó a usar su popularidad para salvar la vida de su padre, recolectando dinero mediante una campaña publicitaria. El meme permitió que esa familia siguiera su vida feliz.
La imagen se viralizó gracias a su padre que compartió la foto en Flickr con la frase "odio los castillos de arena".

Amo los memes, alegran mi día y me encantan estas historias curiosas de cómo el niño meme salvó a su padre de las garras de la muerte. Sin embargo, existen personas severamente afectadas por los fenómenos del ciberbullying y las consecuencias de la viralización de su imagen. La difusión de contenidos en las redes sociales es prácticamente imparable, una vez que algo despega, no se detiene y las leyes que amparan a las víctimas son pocas y el sistema legal para resolverlo muy lento, en la gran mayoría de los casos.

Mi mejor consejo contra el bullying de todo tipo, no solo el virtual, es adueñarte del chiste y reírte de vos mismo….

Además, devolverle el favor al culpable con más fuerza y más inteligencia!

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