El día que las agencias descubrieron el trabajo remoto

El día que las agencias descubrieron el trabajo remoto

El coronavirus COVID 19, avanza precipitadamente y tiene en jaque no sólo al mundo en cuestiones de salud, sino también a gobiernos y empresas en temas económicos que afectan indefectiblemente al funcionar de la sociedad.

 

Algunos países tienen aislamiento absoluto y otros como Argentina, recomendación de quedarse en casa por 15 días, que fue dispuesto dentro del paquete de medidas que el Gobierno Nacional anunció el domingo pasado.

Esto trajo que el lunes las redes se llenaron de post poco originales de agencias de publicidad, diseño, marketing,  sumándose a las medidas y posteando videos, print de pantallas de programas de llamadas y recomendaciones para trabajar desde casa. Como si la experiencia fuera y en muchos casos sí lo fue, algo completamente nuevo.

No estoy criticando el arte de las piezas, ni el contenido. Entiendo que es parte de sumar a las recomendaciones y ser motor de cambio también para que el contagio de las nuevas prácticas que nos ayudan a la no propagación del virus sean mayores.

Lo que me llama la atención es que el fenómeno de la transformación digital sigue sin llegar a las agencias. Las grandes agencias principalmente de Buenos Aires donde todo funciona, siguen funcionando como Mad Men (años 60) con nuevas laptop o algún que otro programa en donde se baje la información.

El mismo Santiago Olivera, un reconocido profesional de la industria publicitaria, en su cuenta de twitter decía que esta situación cambiaría muchas cosas.

Me sigue llamando la atención porque quienes somos del interior y no formamos parte de estructuras numerosas, divididas por equipos creativos, de estrategia, cuentas, medios y arte por nombrar solo a algunos, estamos más que acostumbrados al trabajo remoto y a las plataformas colaborativas digitales.

Sin ir más lejos, el año pasado trabajé con varias agencias de Buenos Aires, en el área creativa y estratégica y para ellos fue también su primera prueba conmigo. Una call por Skype, Zoom o Hangouts, planeamiento de objetivos y deadline, Google Drive para que todos tengan material accesible, Trello para control y revisión de tareas y whatsapp para respuestas rápidas. Tan simple como eso.

Complicado? Para nada! Es parte de desempolvarse un poco y sumarse a la nueva era de trabajo. Que no es solo digital, es cultural.

Esto no es contratar a un pibe que maneje el administrador comercial de Facebook, Google Ads o sea millenialls y le haga a las redes sociales por cultura de edad. Acá creo que la oportunidad es mayor. Acá hay que ver y analizar los modelos económicos, de trabajo, y principalmente aunque a muchos les moleste de liderazgo.

Trabajar de forma remota es posible. Pero ello implica no solo utilizar plataformas digitales, implica entender como funciona el mundo en la actualidad, como funcionan las personas y como son las responsabilidades y el accionar de un profesional que no tiene que estar en un cubículo frente a la computadora para que su director lo vea y considere que está haciendo su trabajo o al menos cumpliendo un horario.

¿Qué pasa si las 3 notas que escribís por día en una redacción en 7 horas,  las hacés en una y media desde casa? ¿Qué pasa si nadie te tiene que estar diciendo vamos chicos que hay que entregar el trabajo? ¿Qué pasa si te quedás en casa y te cambiás y dejás el pijama? ¿Qué pasa si el liderazgo no era liderazgo? Hay muchas preguntas que ponen en jaque a modelos de trabajo antiguos y obsoletos.

Ayer ofrecí en Twitter mis conocimientos y experiencia para aquellas empresas que ante esta situación de salud se veían en problemas tanto para implementar herramientas tecnológicas como para llevar adelante comunicación de crisis o institucional que es lo primero que falla en estos casos. Vuelvo a dejar abierta esa posibilidad. Si leíste hasta acá y sabés de alguna empresa que lo necesite estoy a disposición.

El tema es interesante y da para otro post. Por ahora solo quiero dejar una reflexión final:

“El trabajo remoto es posible en empresas de todos los tamaños, entre provincias y entre países. Innovar no es solo equiparse tecnológicamente. Creatividad no son sólo buenas ideas en anuncios, es dar mejores soluciones a las empresas y convertirnos en socios estratégicos. Y estrategia no es sólo planificar pasos en una campaña, es entender el core de los negocios para saber tomar mejores desiciones”

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