Barbie murió y la sociedad parió otra

Barbie murió y la sociedad parió otra

Por años, cada vez que estaba la oportunidad de darle un regalo a una niña la primera opción que golpeaba nuestras cabezas es “una muñeca”, y si se tenía un poco más de presupuesto una famosa Barbie. Una marca que no solo distinguía una muñeca de otra, sino que era el símbolo de la perfección, de lo ideal. En pocas palabras, la mujer modelo.

En 1959 salía el mercado, la muñeca que se consagraría y le daría a las niñas una versión infantil de una mujer adulta, casi un rol a seguir. Con sus medidas 91-46-84, conquistó al mundo entero, pero si ese era el modelo a seguir ¿era alcanzable?. La respuesta es no.

Somos seres consumistas, es algo inalienable a esta altura de la historia del ser humano. Vemos algo medianamente popular y queremos asemejarnos a eso, nos pasa con series, revistas, blogs, entre otros. Pero fue la Barbie la que dejó una marca, ese prototipo marcó los siguientes 60 años de la historia. De lado quedaban las mujeres con curvas, como Sofia Loren, y entra en vigencia el estereotipo hiperdelgado, esbelto, blanco y rubio.

Hoy la realidad es otra, estamos en un proceso de deconstrucción total, derrumbando los conceptos antiguos de pareja, familia, belleza, etc. Si el mundo va en una dirección, la industria no puede ir en otra.

En 1960 el movimiento por los derechos civiles para los afroestadonuidenses dirigidos por Martin Luther King, marcaba socialmente al país más consumista de todos. ¿Adivinen quién no se perdió la oportunidad? Claramente Barbie, dejando de lado esa piel escandinava, pone a la venta la primera muñeca afro del mercado.

En el ´92 Mattel la pifió mal y saca una muñeca que habla, toda una novedad para la época, pero las frases elegidas para el objeto parlanchin fueron rechazadas. “Las matemáticas son difíciles”, decía la rubia. Tres meses más tarde de su debut, la empresa tuvo que pedir disculpas, sacar de circulación el producto y canjearlo por otro, para quienes ya la habían adquirido.

Cinco años más tarde Mattel cambia de rumbo y comienza un proceso de transformación incorporando una muñeca en silla de ruedas y con ella un nuevo diseño de casas y accesorios adaptados a distintas capacidades. El año pasado será clave e icónico, Barbie por primera vez deja de lado la típica estructura física y se plasman en cuerpos reales y no estereotipados.

Las nuevas lineas llegaron a las góndolas para apostar por la inclusión y celebrar la diversidad. En Fashionistas 2019 se ven a las aclamadas mujercitas con cuerpos reales, diferentes tonos de piel, colores de ojos y texturas de cabello. Además, recordemos que dos años antes Mattel penetró en mundo Musulman con la primera Barbie con hiyab, lo que se suma a esta transformación.

Hace ya un año, Barbie lanzó una línea sin genero, para que cada niño y niña pueda personalizar el personaje a su gusto, sin regirse por las normas culturales de género.

“Los juguetes son un reflejo de la cultura, y mientras el mundo continúa celebrando el impacto positivo de la inclusión, sentimos que era hora de crear una línea de juguetes sin etiquetas”, afirmó Kim Culmone, vicepresidenta senior de diseño de muñecas de moda de Mattel.

Para resumir… la industria siempre se va a acomodar a los procesos sociales del momento. Hay veces que se adelanta y otras que cae más tarde, pero siempre llega. Lo importante es dejar de imponer estereotipos de belleza y recalcarle a los más pequeños los lindos y perfectos que son e impulsar el amor propio.

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