Desde su presentación en el Salón del Juguete de Nueva York, el 9 de marzo de 1959, se han vendido más de 1.000 millones de estas muñecas. 

Su «madre» es nada más y nada menos que la cofundadora de Mattel, Ruth Handler, que tuvo la idea al mirar crecer y jugar a sus propios hijos.

«Su hija Bárbara tenía una opción limitada para sus juguetes, solo había muñecas de bebés con las que el único papel en el que podía proyectarse en sus juegos era el de madre, ama de casa, mientras que su hijo podía imaginarse como astronauta, piloto, cirujano… Todas estas posibilidades estaban fuera del alcance de la niña en la industria del juguete», describió Baynard, director de mercadeo global de la muñeca.

Así es como ella creó «Barbie» (diminutivo del nombre de su hija), una muñeca adulta con formas muy femeninas, para «mostrar a las niñas que podrían convertirse en lo que quisieran», comentó el director. ¡En 1959 fue una idea radical!

El éxito fue inmediato: en el primer año se vendieron 300.000 unidades. Y actualmente,  a pesar de la cada vez más feroz competencia y de la multiplicidad de oferta en el rubro de los juguetes,  cada año se venden 58 millones de ejemplares en más de 150 países.

Más allá del éxito, todos sabemos que la rubia de medidas imposibles apasionada por las compras, fue blanco de críticas sobre todo por promover un tipo de cuerpo irreal, incitar a la bulimia y anorexia, promover estereotipos sexistas y cosificar el cuerpo femenino. 

 En 1995, expertos en enfermedades relacionadas con la alimentación del International Journal of Eating Disorders calcularon que, proyectada a un tamaño humano, Barbie tendría unas medidas de 38-18-34. 

Podríamos decir que, en lo que respecta a  imposiciones en base al aspecto físico, a aspiraciones sociales o a la asignación de roles , Barbie no ha sido un símbolo del feminismo.

Producto de tales cuestionamientos , en tiempos de revolución y lucha por una sociedad más libre e igualitaria, los últimos años la marca decidió  hacerse cargo de la época y acompañar sus cambios . Lanzando diferentes ediciones especiales alejadas de ese modelo de mujer, Barbie intenta visibilizar , celebrar la diversidad y permitir que todos los niños se sientan representados.

En este sentido, el 2019 fue un año clave, ya que este septiembre lanzaron una nueva línea de Barbies sin género . Bajo el nombre “ Mundo Creable”  cada muñeco puede cambiar de corte de pelo y tiene varias prendas y accesorios de acuerdo a lo que los y las niñas quieran.

Con esta iniciativa la marca buscó abrir el diálogo entre el mundo de los más jóvenes y los adultos sobre el género no binario. y deja que sean los chicos los que decidan cómo se visten sus muñecos, qué corte de pelo tienen y qué accesorios usan. 

Cada juguete de la marca Creatable World viene con descripciones neutrales de género como “cabello lacio negro” y se puede personalizar con diferentes longitudes de cabello y opciones de vestuario, incluidas faldas, pantalones, carteras y camisetas deportivas. 

“Los juguetes son un reflejo de la cultura, y mientras el mundo continúa celebrando el impacto positivo de la inclusión, sentimos que era hora de crear una línea de juguetes sin etiquetas”, asegura Kim Culmone, vicepresidente senior de diseño de muñecas de moda de Mattel en una declaración.

Otro suceso en el mundo Barbie del 2019, fue la incorporación de dos nuevas muñecas a su catálogo:  la Barbie en silla de ruedas y la Barbie con prótesis ortopédica.

Pero, no es la primera vez que el ‘Universo Fashionista’ presenta a una de sus muñecas en silla de ruedas. En 1997 llegó «Becky», una amiga de Barbie que daba visibilidad y representación a los usuarios de sillas de ruedas. Su éxito fue instantáneo, agotándose.

No obstante, la muñeca desapareció de las estanterías tras una polémica sobre su accesibilidad: la silla no cabía a través de las puertas de la ‘casa de ensueño’ de Barbie.

Esta vez  Mattel ha querido hacer las cosas de manera muy diferente por lo que trabajaron con una niña con discapacidad y con expertos del UCLA Mattel Children’s Hospital para conseguir un diseño realista de sus muñecas, y tener en cuenta todos los aspectos.

No olvidemos que en 2017, Mattel presentó a la primera Barbie en usar un hiyab, velo con el que cubren su cabeza las mujeres musulmanas y que representa un símbolo en su religión. Actualmente el fabricante de juguetes está considerando crear un ajuar de boda para muñecas Barbie del mismo sexo, otro gran paso en lo que refiere a inclusión.

 Después de 60 años las Barbies tienen diferentes tonos de piel y cabello, son delgadas o con curvas, altas o bajas… En resumen, con más de 100 modelos la compañía ha dicho adiós a los estereotipos apoyando una infancia libre y diversa.